rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
  • Son 65 los muertos por devastador terremoto en México (oficial).
  • Fuerte sismo sacude la Ciudad de México (AFP)
París América
rss itunes

Rubén Darío en París: el derroche, el periodismo y la prosa poética

Por Asbel López

Redifusión. Al cumplirse el centenario de la muerte de Rubén Darío (1867-1916), evocamos la vida del poeta nicaragüense en París. Seguimos paso a paso la Ruta Cervantes sobre Darío y descubrimos una de las facetas creativas más fascinantes y desconocidas del autor: su prosa poética.

Rubén Darío llegó a París en 1900 luego de soñar desde chico con pisar la capital. Aquí vivió 14 años. Con el tiempo, sin embargo, se fue desilusionando de la ciudad.

Pero este desencanto será la fuente de inspiración para unas crónicas brillantes recopiladas en el libro ‘La caravana pasa’.

Günther Schmigalle, estudioso alemán de la obra dariana y miembro correspondiente de la Academia Nicaragüense de la Lengua, es un admirador de la prosa de Darío. En una introducción a ese libro, Schmigalle escribe lo siguiente:

“Darío desilusionado con París escribe unos libros de crónicas donde presenta una visión crítica, realista de la cultura francesa y europea, visión sin embargo no exenta de amor. La desilusión agudiza su percepción de las luces y de las sombras de la gran capital, de las promesas y de los peligros del progreso. Darío el poeta y el prosador no eran, en su momento, para las muchedumbres; pero indefectiblemente tienen que llegar a ellas, y en ese proceso, sus libros de cró-nicas tendrán que cumplir un papel importante”.

El domingo pasado, recorrimos los pasos del poeta siguiendo la Ruta Cervantes de Darío con una veintena de personas. Entre otras, la Sra. Embajadora de Nicaragua en Francia, Ruth Tapia Roa; el poeta nicaragüense Orlando Dávila Lazo; Magui Blanco Fonbona, nieta de Rufino Blanco Fonbona, un amigo de Darío; David del Río, periodista español que concibió y participó en el diseño del sitio de las Rutas Cervantes, y Günther Schmigalle.
 

 

Laureano Márquez y Claudio Nazoa: el humor para soportar el drama venezolano