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El ministro de Interior se niega a dimitir tras ser procesado por asesinato

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El presidente peruano Ollanta Humala junto al nuevo ministro de Interior Daniel Urresti, el 23 de junio de 2014 en Lima. ©Reuters.

El general retirado del Ejército Daniel Urresti, quien se desempeña como ministro de Interior, afirmó el jueves que no renunciará al cargo pese a estar procesado por el asesinato de un periodista en 1988 durante el conflicto que enfrentó a los militares con la guerrilla de Sendero Luminoso (1980-2000).


"No voy a renunciar, tengo derecho a la presunción de inocencia", aseveró este jueves el flamante ministro peruano del Interior, general retirado del Ejército Daniel Urresti.

La renuncia de Urresti, que asumió el cargo hace 10 días, fue exigida por la viuda del periodista Hugo Bustíos, muerto por una patrulla militar en Ayacucho hace 26 años.

El proceso judicial contra Urresti se inició en junio de 2013 con base en la denuncia de los tres militares que fueron condenados y se encuentran presos y sentenciados desde 2010 por la muerte del periodista, un crimen calificado de lesa humanidad e imprescriptible.

Por su parte, el presidente peruano Ollanta Humala aseguró que “el gobierno cooperará con la Justicia para que se aclare la denuncia" contra el ministro.

"Lo importante es que el ministro Urresti ha dado la cara explicando que el caso tuvo una investigación, un proceso penal, se encontró a los culpables y se les condenó", sostuvo Humala.

No es la opinión de Margarita Patiño, viuda de Bustíos. "Creo que es justo que una persona que tiene un proceso de esta magnitud no puede asumir el cargo de ministro del Interior”, dijo.

"Lo único que busco es la verdad. A mi esposo lo mataron de la peor forma: lo ametrallaron y lo destrozaron (con dinamita). Su cadáver lo recogí despedazado", recordó Patiño durante una conferencia de prensa el miércoles en Lima.

El flamante ministro de Interior se desempeñó como oficial de inteligencia en Ayacucho durante el conflicto contra la guerrilla bajo el apelativo de "capitán Arturo".

Urresti asegura que la acusación es una venganza de sus camaradas de armas condenados debido a que los denunció por cometer irregularidades administrativas en el Ejército.