rfi

Escuchar
  • Español
  • Último noticiero
  • RFI Mundo
Enfoque internacional
rss itunes

Entre corrupción y desigualdad, desafíos de Sudáfrica a 25 años del Apartheid

Por Dánae Rivadeneyra

Esta semana se cumplen 25 años del final del Apartheid y del inicio de las primeras elecciones democráticas en Sudafrica, elecciones que llevaron a Nelson Mandela al poder y que pusieron fin a un régimen racista que gobernó el país por más de cuatro décadas. En este enfoque ponemos los reflectores sobre los desafíos que enfrenta actualmente el país.

Apartheid quiere decir "separación" en el idioma Afrikaans y eso fue lo que sucedió en Sudáfrica con todos aquellos que no eran blancos. Joseph Siankope es zimbabuense y vivió en carne propia el Apartheid en Sudáfrica:

Había colas por diferentes razas para ir a un supermercado, para la gente no había otra salida porque estaba adiestrada a ser inferior, entonces la gente llega a acostumbrarse a esto.
Joseph Siankope, zimbabuense

El régimen del apartheid buscaba institucionalizar los privilegios que la población blanca había heredado de la colonización británica y holandesa. Esto terminó cuando después de muchas muertes, muchas marchas de protestas, el líder del Congreso Nacional Africano, Nelson Mandela, quien había sido encerrado por 27 años, se convirtió en presidente de Sudáfrica en un gobierno que unió todas las razas. Josepj Siankope nos cuenta lo que sintió cuando se enteró de la revolución de Sudáfrica:

La celebramos como si hubiéramos nacido en la misma Sudáfrica. Era impensable que algún día íbamos a llegar a tener a una Sudáfrica libre.
Joseph Siankope, zimbabuense

Hoy, 25 años después del fin del Apartheid, el balance es complejo. Entre los logros, podemos destacar que existe una democracia real con un crecimiento económico constante, con un Estado que ha jugado un rol importante en la disminución de la pobreza y acceso a mejores condiciones de vida. Sin embargo, la lista de cosas que aún quedan pendientes es bastante larga. Myriam Houssay-Holzschuch, geógrafa y profesora de la Universidad de Grenoble, nos explica:

La reducción de las desigualdades que han aumentado desde el fin del apartheid y lo que tampoco ha habido ha sido una redistribución económica. El 10 % más rico de la población sudafricana gana el 60% del total de los ingresos del país pero sobre todo poseen el 95% del patrimonio del país.
Myriam Houssay-Holzschuch, profesora de la Universidad de Grenoble

Como nos explicaba Myriam Usé Olchú, hoy Sudáfrica vive un período marcado por una gran desigualdad económica y una ausencia de redistribución de las riquezas, hechos que a su vez se evidencian en otros aspectos como en el hecho que la tasa de criminalidad del país haya aumentado y que Sudáfrica se encuentre hoy entre los diez países más peligrosos del mundo.

Para Myriam Houssay-Holzschuch, existen dos factores importantes para explicar esta situación, por una parte el factor histórico y por otra el desempleo que afecta hasta a un 30% de la población:

¿Es posible deshacer en 25 años todo lo que se hizo en tres siglos de dominación? Es estructuralmente complicado. Recordemos que Sudáfrica se convirtió en democracia después de una negociación, es lo que se conoce como una revolución negociada. Entonces se tuvo que hacer concesiones con el poder blanco que todavía estaba en el país. No hubo ninguna nacionalización solo reformas en vez de cambiar realmente la economía del país. Hoy día el 67% de la tierra comercial de Sudáfrica le pertenece a los blancos que es una minoría de la población. En segundo lugar, está el hecho de que la economía está marcada por la pobreza de la mayoría, sobre todo debido a un desempleo sumamente elevado. La tasa es de 27% de desempleo pero si queremos contar de verdad tenemos que aumentar a tres millones más de personas que ya ni siquiera hacen el esfuerzo de buscar trabajo y ya no son incluidas entre los que buscan empleo. Si los incluimos, la cifra supera el 36%.  
Myriam Houssay-Holzschuch, profesora de la Universidad de Grenoble

Pero estos no son los únicos problemas que enfrenta el país, hoy el aumento de la corrupción se ha convertido en uno de los más grandes desafíos. Esta corrupción llegó a instalarse incluso en el seno del Congreso Nacional Africano, el partido de Mandela, y terminó con la expulsión del presidente Jacob Zuma.

Pese a esto, Sudáfrica sigue siendo una de las civilizaciones más abiertas donde el matrimonio igualitario es contemplado por la ley, el rol laboral de la mujer está aceptado y donde la homosexualidad no está perseguida. ¿Cómo entender esta aparente contradicción? Bartolomé Burgos, investigador de África Fundación Sur nos explica: 

No solamente en Sudáfrica, sino en África entera y el mundo, tienden a mantener el statu quo, mientras que los movimientos sociales y las agrupaciones sociales están buscando algo que todavía no está presente.
Bartolomé Burgos, investigador de África Fundación Sur

Sudáfrica es sin duda un país con una historia compleja y 25 años después del fin del apartheid, el camino aún es largo. Si bien hoy la discriminación racial es un hecho superado, vencer la pobreza y la corrupción son sus desafíos más apremiantes.

 

 

 

‘Escalar el Everest se volvió un paseo turístico’, dice Juan Pablo Mohr

El auge de los Verdes alemanes, ¿puede ocupar el lugar de la socialdemocracia?

Un centenar de médicos denuncian el “registro” de Chalecos Amarillos en los hospitales

Irán, el embargo estadounidense sobre el petróleo aumenta la presión sobre el gobierno